domingo, 31 de octubre de 2010

Las mejores fotos de naturaleza de 2010


Fotografía de hormigas segadoras haciendo trizas unas cuantas hojas en Costa Rica captada por Bence Maté (Hungría) después de pasar horas siguiéndolas y observándolas. Ganadora del concurso de fotografía de la naturaleza Wildlife Photographer of the Year 2010.


Una cría de gacela saltarina (Antidorcas marsupialis) acosada por dos jóvenes guepardos. Fotografía tomada por Bridgena Barnard (Sudáfrica), ganadora en la categoría “Mamíferos” del concurso Wildlife Photographer of the Year 2010. Finalmente, cuenta Bernard, le dieron caza



Imagen de un cuervo “surfeando” sobre la espalda de un búho captada por Jim Neiger (EE UU). Finalista en la categoría “Aves” del concurso Wildlife Photographer of the Year 2010.


El francés Pascal Kobeh fotografió en las costas de Australia a estos cangrejos arañas, que durante su migración escalan unos sobre otros, formando a vez grandes “montones. Ganadora de la categoría “Otros animales” del concurso  Wildlife Photographer of the Year 2010.


Con esta imagen de una tortuga marina atrapada en una red de pesca, el español Jordi Chias se ha hecho con el premio One Earth, otorgado a las imágenes que denuncian las actividades del hombre contra la naturaleza. Después de tomar la fotos, Chias la liberó. Wildlife Photographer of the Year 2010.


Imagen de las aguas del río Tinto captada por el español Francisco Mingorance¸tomada a 500 metros sobre el suelo. Ganadora de la categoría “Visiones creativas de la naturaleza” del concurso  Wildlife Photographer of the Year 2010.



Después de dos días de lluvias torrenciales, Maurizio Biancarelli (Italia) captó esta foto en el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, en Croacia, un hermoso lugar declarado Patrimonio de la Humanidad. La imagen ha obtenido el primer premio en la categoría “Naturaleza salvaje”. Wildlife Photographer of the Year 2010.


Imagen de cuatro cachalotes (Physeter macrocephalus) captada por el fotógrafo estadounidense Tony Wu es la isla caribeña de Dominica. Ganadora de la categoría “Mundo submarino” del concurso  Wildlife Photographer of the Year 2010.


Además de ganar el primer premio, el húngaro Bence Maté, de 25 años, ha sido reconocido con el premio Eric Hosking, que se concede al fotógrafos de entre 18 y 26 años con el mejor portafolio. Esta es una de las imágenes representativas de su trabajo. Wildlife Photographer of the Year 2010.


Adrian Bailey tomó esta foto en el Parque Nacional de Mana Pools de Zimbawe, cuando un babuino se encontró con un ave muerta. “La sostenía con aspecto cauto, mirándola fijamente como si estuviera pensando”, explica el autor, cuya imagen quedó entre las finalistas de la categoría “Mamíferos” del concurso. Wildlife Photographer of the Year 2010.

Fuente: Muy Interesante

viernes, 29 de octubre de 2010

Japón bajo el agua

Las aguas costeras varían de gélidas a templadas y tropicales. Pero la vida marina es extraordinaria en todas ellas.



En busca de plancton, un cardumen de peces murciélago teira patrulla cerca de la superficie frente a las islas Bonin, un archipiélago subtropical de Japón. El mar adquiere un color turquesa a última hora de la tarde, cuando los rayos rojos del sol poniente se dispersan y debilitan.
Foto: Brian Skerry


El ayudante del fotógrafo se agarra a un fragmento de la capa de hielo que en invierno cubre el mar que rodea la península de Shiretoko y puede alcanzar hasta 7,50 metros de grosor. Hace diez años el mar estaba congelado unos 90 días al año; en la actualidad el promedio es de 65 días.
Foto: Brian Skerry


Frente a la península de Izu, un gobio pigmeo amarillo se asoma a la ventana de su casa, una lata de refresco, testimonio de los 127 millones de personas que viven junto al mar.
Foto: Brian Skerry


Una morena se desliza entre las ramas de un coral blando en las cálidas aguas de la bahía de Suruga, situada a 115 kilómetros al sudoeste de Tokyo. Honda y estrecha, la bahía alcanza más de 2.400 metros de profundidad.
Foto: Brian Skerry


De no ser por sus ojos negros y redondos, este diminuto pez llamado gobio pasaría desapercibido en el tronco de un coral blando que habita en las aguas templadas de la península de Izu.
Foto: Brian Skerry


En un arrecife coralino de las islas Bonin, la madriguera abandonada de un gusano sirve de hogar para un cangrejo ermitaño. A diferencia de sus parientes móviles que recorren el arrecife en busca de comida, el ermitaño se mantiene en su guarida y atrapa plancton con sus antenas plumosas.
Foto: Brian Skerry


Esta criatura translúcida, apodada ángel de mar, es un caracol cuyo pie se ha transformado en un par de alas natatorias. De unos 2,5 centímetros de longitud, es un alimento importante para las ballenas y peces que viven en las gélidas aguas de la costa norte de Japón.
Foto: Brian Skerry


Bajo el hielo, las espinas de un centollo de Alaska del tamaño de una moneda se encuentran con las púas de una erizada estrella de mar, al pasar por encima de ésta. Dentro de doce años, el crustáceo será tan grande como una rueda de tractor.
Foto: Brian Skerry


En la bahía de Suruga, una ramificación de un tipo de coral llamado de látigo de mar proporciona un lugar donde vivir a dos camarones, camuflados entre los pólipos. En fila india, el macho, más pequeño, marcha por delante de la hembra.
Foto: Brian Skerry


Esta hembra de tiburón toro, fotografiada frente a las islas Bonin, pronto dará a luz. Durante los nueve meses de gestación, las dos crías de mayor tamaño se habrán comido a sus hermanos para sobrevivir, una modalidad de canibalismo intrauterino única de esta especie.
Foto: Brian Skerry


En las aguas someras de Hokkaido, un pez furtivo barbudo se arrastra por la reluciente arena volcánica del fondo, ayudándose con las aletas pectorales. Sólo las hembras de esta especie de agua fría presentan esta distintiva «nariz de Pinocho».
Foto: Brian Skerry


Un pez lagarto captura un bocado en el fondo arenoso de la bahía de Suruga, donde las aguas son templadas. La boca y la lengua de este pez están repletas de dientes pequeños y afilados, que impiden que sus presas se escapen.
Foto: Brian Skerry


Tunicados morados filtran los nutrientes del agua. Aún no tienen nombre científico y viven en una única cueva, detrás de una roca, en la isla Chichi-shima.
Foto: Brian Skerry


Un pez mariposa dedalma hace una pausa para que un lábrido limpiador bicolor le asee la piel. A los japoneses les fascina la semejanza entre los dibujos blancos y negros del pez mariposa y los motivos de un quimono de samurái.
Foto: Brian Skerry


Los penetrantes ojos de un pigargo gigante buscan el destello de los arenques entre los témpanos, cerca de la península de Shiretoko.
Foto: Brian Skerry


Lo que parece una maraña de cables enredados es en realidad un bosque de látigos de mar de aguas profundas en la bahía de Suruga. Cada rama está cuajada de pólipos que extienden los tentáculos diminutos en la corriente para atrapar el alimento a la deriva.
Foto: Brian Skerry


Una playa volcánica de la bahía de Toyama resplandece con un fulgor azul eléctrico. La luz procede de las hembras de calamar centelleante, que desovan en primavera, mueren y son arrastradas hasta la costa, con los tentáculos encendidos como si fueran millones de LEDs azules.
Foto: Brian Skerry

jueves, 28 de octubre de 2010

El mundo animal en movimiento

Aves, mariposas y mamíferos se ponen en marcha. Los humanos interfieren.




Decenas de millones de bisontes recorrían en el pasado las Grandes Llanuras en busca de pastos tiernos. A finales del siglo XIX casi todos habían sido exterminados. Actualmente, la mayoría del medio millón de ejemplares que quedan viven en cautividad, como éstos del rancho Triple U en Dakota del Sur.
Foto: Joel Sartore
 

 
Millones de mariposas monarca viajan a sus territorios ancestrales de invernada en los bosques de abetos de México, cada vez más reducidos. Aprovechando los vientos que soplan desde el sur de Canadá y el norte de Estados Unidos, viajan miles de kilómetros, guiándose por la posición del sol.
Foto: Joel Sartore


El berrendo es veloz (alcanza casi 100 kilómetros por hora), pero casi nunca salta una valla. Algunos rancheros piensan levantar un poco el alambre inferior para que los berrendos, como éstos fotografiados cerca de Medicine Hat, Alberta, puedan pasar durante su migración invernal.
Foto: Joel Sartore


Esta hembra de vireo de capa negra ha traído un insecto para uno de sus pollos, pero aún le quedan otras dos bocas hambrientas por alimentar. En primavera, unas 5.000 parejas reproductoras de esta ave amenazada abandonan el oeste de México para construir sus nidos en los robles de la base militar de Fort Hood, en Texas.
Foto: Joel Sartore


Un diminuto geolocalizador colocado a modo de mochila permite hacer un seguimiento del vuelo de los soldaditos arroceros en su viaje de 20.000 kilómetros desde las praderas y los arrozales de Bolivia y Argentina hasta América del Norte, un recorrido que incluye una parada en el río Platte de Nebraska (arriba). Si un macho de esta especie oye la llamada de otro congénere macho en su territorio, perseguirá al intruso hasta expulsarlo. Conocedores de ese comportamiento, los investigadores que quieren atrapar soldaditos arroceros macho para colocarles un geolocalizador utilizan una grabación del canto del macho, que para el oído humano suena como los gorjeos de R2-D2, el robot de La Guerra de las Galaxias.
Foto: Joel Sartore


El muro fronterizo levantado a lo largo del curso bajo del río Grande, en Texas, no sólo divide países, sino también hábitats, e impide desplazamientos diarios esenciales para los animales de la zona. Los linces rojos normalmente atravesarían la frontera para buscar pareja o para cazar, como este ejemplar, que ha atrapado una rata. El muro también bloquea las rondas diarias de los ocelotes, otro felino de la región.
Foto: Joel Sartore con Mitch Stemberg / Jennifer Lowry y Naghma Malik / all U.S. Fish and Wildlife S


Medio millón de grullas canadienses hacen un alto en el río Platte de Nebraska para engordar con los restos de la cosecha de maíz, con lombrices y con otros alimentos de los campos cercanos. Interrumpen así su vuelo primaveral desde México y el sur de Estados Unidos hacia sus territorios de cría en el extremo norte.
Foto: Joel Sartore




Las cabras blancas del Parque Nacional Glacier, en Montana, pueden desplazarse cientos de metros al día en vertical. Este ejemplar bajó por una pared rocosa para lamer la sal y otros minerales acumulados en la piedra, unos nutrientes imposibles de conseguir durante el largo invierno.
Foto: Joel Sartore




Miembros de la Shortgrass Rattlesnake Association hacen una demostración de las serpientes de cascabel diamantinas occidentales reunidas para el 45 Mangum Rattlesnake Derby, que se celebra todos los años en la localidad de Mangum, Oklahoma, en abril. Miles de personas acuden a esta festividad para ver los terrarios y probar la carne de serpiente de cascabel. Es cierto que sabe a pollo, pero según Keith Kendell (centro), su sabor también «se parece al de las ancas de rana».
Foto: Joel Sartore




Hambrientas al final de la hibernación, muchas especies de serpiente siguen las mismas pistas olorosas año tras año, sin reparar en los obstáculos. Una mocasín de agua no sobrevivió al cruce de una carretera en Illinois. Las cascabeles, que en primavera abandonan sus guaridas invernales cerca de Medicine Hat, en Alberta, corren a menudo la misma suerte.
Foto: Joel Sartore




¿Son las presas del norte de Montana un impedimento para la migración de las truchas toro? Las muestras genéticas permiten a los técnicos saber en qué arroyo ha nacido un pez. Para hacer el experimento, colocan un sistema de radioseguimiento a algunos ejemplares y los trasladan presa arriba con objeto de averiguar si regresan a su lugar de nacimiento para desovar. Kevin Duffy (arriba), técnico de pesca de la empresa energética Avista Utilities, hace un seguimiento de dos truchas en el río Vermillion que no completaron el viaje a los arroyos donde nacieron. Duffy cree que su propósito se vio interrumpido por el escaso caudal del río.
Foto: Joel Sartore




En verano, la trucha toro hace un viaje de 80 kilómetros río arriba desde el lago Koocanusa para desovar en la cuenca fluvial del río Wigwam, en la Columbia Británica. Las aguas frescas y cristalinas con fondo de grava suelta contienen unos 2.000 nidos de trucha toro, una de las concentraciones más elevadas del mundo.
Foto: Joel Sartore




Los berrendos que viajan desde sus territorios estivales hacia los de invernada en el noroeste de Wyoming salvan valles profundos, laderas boscosas y una serie de interferencias humanas. La construcción de viviendas nuevas estrecha los corredores migratorios, y los campos de gas, como el de Jonah, también son un obstáculo para su migración.
Foto: Joel Sartore




Al caer la noche, los molosos mexicanos salen en espiral de una cueva protegida llamada Reserva Eckert James River Bat Cave, en Texas. Los murciélagos están ávidos de polillas del maíz, pues necesitan nutrientes para producir la leche con la que alimentan a sus crías. En primavera, millones de molosos vuelven a esta cueva.
Foto: Joel Sartore con Cole Sartore


Con más de 400 turbinas, el parque eólico Horse Hollow, en Texas, es uno de los más grandes del mundo.
Foto: Joel Sartore con Peter Coltman


Cuatro pájaros pequeños y 32 murciélagos representan el saldo mortal que deja todos los años cada una de las 23 turbinas de un parque eólico de Pennsylvania. Las rapaces, como el busardo colirrojo, no suelen figurar entre las víctimas.
Foto: Joel Sartore con Peter Coltman


Miles de grullas canadienses hacen una pausa en el río Platte durante su parada migratoria anual en el Santuario Rowe, cerca de Gibbon, Nebraska. Como el agua está asignada en su totalidad a las áreas urbanas y a la agricultura, muchos se preguntan cuánto tiempo falta para que el Platte se seque. Entre 600.000 y 800.000 grullas usan un tramo de unos pocos kilómetros del Platte a su paso por el centro de Nebraska, una zona en la que se ha eliminado la vegetación leñosa que las aves no toleran.
Foto: Joel Sartore




Los vaqueros de cabeza castaña son capturados en una red especialmente dispuesta para este fin en la base militar de Fort Hood, cerca de Killeen, Texas. A las hembras se las extermina, pero los machos se utilizan para atraer a otras aves. La erradicación de los vaqueros es un proyecto en marcha desde hace unos años en esta zona, y su objetivo es estudiar los efectos del parasitismo de esta especie sobre diversas aves amenazadas, tales como el vireo de capa negra o el chipe de mejillas amarillas.
Foto: Joel Sartore




A este soldadito arrocero apresado en una red de niebla junto al río Platte de Nebraska se le colocará un geolocalizador. Luego será liberado, y dentro de unos meses, cuando los investigadores vuelvan a capturarlo, los datos del geolocalizador revelarán su ruta migratoria.
Foto: Joel Sartore




En el Spring Creek Prairie Audubon Center de Denton, en Nebraska, viven carpinteros cabecirrojos (arriba), además de otras aves, mamíferos e insectos.
Foto: Joel Sartore




Una hembra de charrancito americano atiende su nido en una mina junto al río Platte, en Fremont, Nebraska. Esta ave está en la lista de especies amenazadas de Estados Unidos. Muchas compañías mineras detienen su actividad durante la época de nidificación de aves poco comunes. En los próximos años está prevista la construcción de viviendas en esta zona.
Foto: Joel Sartore




Mariposas monarca cubren hasta el último centímetro de este árbol de la sierra Chincua de México. Millones de monarcas migran a este lugar todos los años para pasar el invierno. El clima frío de la montaña ralentiza su metabolismo.
Foto: Joel Sartore




La Reserva de Caza Maxwell, cerca de Canton, Kansas, alberga un rebaño de unos 200 bisontes.
Foto: Joel Sartore




Más de 40.000 personas acudieron al Mangum Rattlesnake Derby de 2010 celebrado en la localidad de Mangum, Oklahoma. Entre las atracciones de esta feria, los visitantes pueden observar un recinto con cientos de serpientes de cascabel diamantinas occidentales.
Foto: Joel Sartore




Los bisontes disponen de espacio para moverse en el rancho Triple U, cerca de Fort Pierre, en Dakota del Sur. Dos mil cabezas de bisontes van de pasto en pasto por las 20.000 hectáreas del rancho, recorriendo cada año un total de unos 30 kilómetros.
Foto: Joel Sartore

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...