lunes, 31 de octubre de 2011

Grey Ghost by Etienne Oosthuizen



Ganadores del Fotosub 2011


Las Canteras, una playa en profundidad

Ni la mala mar ni el reboso pudieron aguar la diversión y las ganas de competir de los más de 200 novatos y profesionales que han participado en el Fotosub


Premio modalidad mejor pez
Autor: AKETZA HERRERO Y MARIA CABRERA


Premio Mejor Modelo
Autor: NOELIA SUÁREZ


Premio Mejor Macro
Autor: DAVID BARRIO Y LUISA QUINTANILLA


Mejor Ambiente sin Modelo
Autor: ARTURO TELLE Y LAURA MOL


Mejor Ambiente con Modelo
Autor: SAMUEL GODOY Y REGINA MALLES


Mejor Alga
Autor: DAVID BARRIO Y LUISA QUINTANILLA


Mejor Foto Creativa
Autor: ENRIQUE FERNÁNDEZ Y MERCEDES SOUTO

Fuente: La Provincia

viernes, 28 de octubre de 2011

jueves, 27 de octubre de 2011

Los hongos, un mundo maravilloso y (casi siempre) invisible


El científico Steven L. Stephenson de la Universidad de Arkansas, en Estados Unidos, retrató el mundo de los hongos, un mundo que parece poblado por extraterrestes, pero que puede ser considerado la base de los ecosistemas. En su libro "The kingdom fungi: the biology of mushrooms, molds and lichens" (El reino de los hongos: la biología de las setas, los mohos y los líquenes) intenta mostrar de cerca el papel de estos organismos en la naturaleza. En esta foto, el "Metatrichia vesparia".



Esta foto muestra el hongo "Arcyria cinerea". Los hongos pasan parte de sus vidas como criaturas unicelulares. Otras veces crecen y adquieren formas hermosas. "Las personas no saben mucho sobre el tercer reino del planeta. Pero los hongos son mucho más interesantes de lo que la mayoría cree", afirma Stephenson.



Este es un “Arcyria denudata”. Los científicos señalan que los hongos pueden estar entre los seres vivos más antiguos de la Tierra.



Los investigadores conocen estos organismos desde hace siglos. Pero apenas ahora empiezan a entender cómo funcionan. En esta imagen se puede ver un “plasmodium”.



Los hongos tienen una función importante en la descomposición de los vegetales, así como en el reciclaje de nutrientes que gracias a ellos regresan al suelo. Sin ellos, los bosques morirían.



En esta foto se aprecia un "Hemitrichia serpula". Los biólogos están consiguiendo secuenciar el ADN de nuevas especies de hongos, un paso esencial para comprender el proceso evolutivos de estos organismos.


Como muchos de los hongos viven en la tierra, esto sugeriría que fueron los seres vivos pioneros, que existen desde hace cientos de millones de años, antes que los animales o las plantas.



Este es un “Echinostelium minutum”. Algunas especies se unen para formar cuerpos multicelulares que llegan a ser capaces de moverse. Otros se transforman en redes gigantes.


Stephenson reivindica el papel clave de los hongos en muchos contextos. "Si elimináramos los hongos, los ecosistemas terrestres serían completamente diferentes", indica. En la foto, un "Ceratiomyxa morchella".



En esta imagen se puede ver un "Lycogala epidendrum". Stephenson apunta que los hongos se encuentran en todos los lugares. "No se puede huir de los hongos. Las esporas están en el agua, en el aire. Pero no las percibimos hasta que hacen una aparición evidente”, dice el biólogo.

Fuente: BBC Mundo 

Parque de los Adirondack


Siempre virgen

La extensa reserva del estado de Nueva York pervive en un extraordinario equilibrio entre los intereses modernos y el bosque primigenio.

Por Verlyn Klinkenborg
Fotografías de Michael Melford
Desde mi casa, a dos horas al norte de la ciudad de Nueva York, percibo el magnetismo de los montes Adirondack, a otras dos horas en dirección noroeste. La atracción es tan intensa como la que ejerce Manhattan pero en sentido contrario: el reclamo de un territorio con pocas carreteras y poca gente. Aquí, el mundo exterior parece desvanecerse tras el abrazo de las montañas, aisladas por ríos y lagos. Ascienda hasta lo más alto de los High Peaks, y a su alrededor no verá otra cosa que los Adirondack.
Desde mediados del XIX no han dejado de llegar visitantes a estas montañas. Hoy puede accederse a los Adirondack tomando una salida de la autopista Albany-Montreal, lo cual no im­­pide que uno tenga la sensación de ser engullido por el paisaje más remoto del mundo.



En otoño, arces y abedules convierten en una obra de arte la caída de sus hojas sobre la superficie oscura del lago Placid, junto a la población homónima. Con miles de lagos y charcas, el parque es el destino favorito de quienes practican remo y el centro de una tradición centenaria de constructores de barcos.


El sol ilumina las laderas del Algonquin y el Wright, dos de los más de 40 montes de los High Peaks que superan los 1.200 metros. En otro tiempo devastada por la tala y la industria, la región ha experimentado un resurgimiento de sus bosques, ríos y lagos.


En la ruta al monte Goodnow, un abedul amarillo parece engullir una enorme roca. Con sus árboles tenaces y su vida salvaje en recuperación, el Parque de los Adirondack es un milagro de regeneración. La protección legal que ofrece el estado de Nueva York y el compromiso de sus defensores animan a confiar en que se mantendrá siempre virgen.


La corriente arrastra la hojarasca, junto a un tronco caído de abedul.


Hojas de fresno y arce flotan en el lago Cascade, meras partículas de biomasa que el parque genera cada otoño en forma de hojarasca.


La vegetación ribereña del lago Lower Saint Regis se doblega ante la fuerza del viento.


Una cámara sumergida nos muestra los nenúfares del lago Eagle. La acidez causada por el dióxido de azufre de las centrales eléctricas acabó con los peces de muchos lagos del parque. Gracias a la Ley del Aire Limpio y otras medidas, algunos se están recuperando.


Un colimbo grande nada en Little Clear Pond. El agudo reclamo de esta ave es uno de los sonidos más inquietantes que pueden oírse en el mundo animal, y una voz característica de los Adirondack.


La niebla matutina oculta parcialmente la superficie del Bear Pond y los valles al pie de St. Regis Mountain.


Una cámara sumergida nos muestra los nenúfares del lago Eagle. La acidez causada por el dióxido de azufre de las centrales eléctricas acabó con los peces de muchos lagos del parque. Gracias a la Ley del Aire Limpio y otras medidas, algunos se están recuperando.


La paleta cromática del bosque de los Adirondack varía con las estaciones. En la delicada nervadura de una hoja de un arbusto del género Viburnum, el verde del verano cede paso al rojo otoñal a medida que la clorofila desaparece y emergen los pigmentos inferiores. 


La química estacional tiñe de rojo los helechos.


El invierno cubre de nieve el monte Van Hoevenberg, cuya cumbre de 900 metros de altitud es un tapiz de abetos del bálsamo y píceas. Los picos más altos están coronados por árboles enanos de hoja perenne llamados krummholz, del alemán «tronco retorcido».


Completando el ciclo de las estaciones, un arce resiste los ataques del crudo invierno.


En los Adirondack, la frontera entre las estaciones es sutil. La primavera se diluye en el verano, y el invierno casi siempre llega antes de la consagración del otoño. Cerca de Chapel Pond las primeras nieves se dejan caer antes de que los arces se hayan desprendido de sus hojas.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Fotografías de DMITRY MIROSHNIKOV

Fotografías de RUSS BISHOP


Russ Bishop Photography we create dynamic stock and fine art photographs with an emphasis on natural history, muscle powered sports, travel, and historic sites in North America. As a picture resource for creative professionals in the advertising, corporate, editorial and design industries, we license traditional rights-managed imagery in a style that reflects a sense of detail and drama rather than just an attractive backdrop. And for the art buyer, we provide corporate and private collections with hand-crafted fine art prints to enhance any space.














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