sábado, 28 de abril de 2012

Un paseo por Guinea Ecuatorial


por frivera


Desde que viajé por primera vez a África y puse mis pies en Dakar, tuve un gran sueño: conocer el África Central, allá donde la selva se hace impenetrable.Mucho tiempo después y pasando primero por otros países africanos menos frondosos, tuve la posibilidad, no solo de visitar, si no de vivir en un pequeño país llamado Guinea Ecuatorial. 

Antigua colonia y posteriormente provincia española hasta el 12 de octubre de 1968, hoy en día es una República y está gobernada por Teodoro Obiang Nguema.
Tiene una extensión aproximadamente como Galicia y residen más o menos 1 millón de personas.

El terreno es muy llano dando lugar a que en todo el litoral, haya playas de arena muy extensas con escasas formaciones de rocas. Los acantilados no existen.

Posee petróleo y gas y junto la tala de madera, se hacen los tres ingresos principales del país. Hoy en día, existen innumerables empresas europeas que están colaborando en la construcción del país.



Los amaneceres y atardeceres son realmente espectaculares dejando cielos de muy variadas formas y colores. 

En cuanto a las impresiones recogidas en Guinea, son muchas y muy variadas, es un lugar que no te deja indiferente. Su población está pasando por una transición un tanto agridulce, ya que el país posee una renta per cápita superior a la española, pero con un desequilibrio económico brutal. El 80% de la población vive con unos ingresos mínimos o subsiste de una forma aún muy primitiva, la caza y la pesca. Mientras que el otro 20% se reparte toda la riqueza del país.


Las únicas actividades en las solitarias playas son los juegos de los niños y algún que otro paseo de gente occidental.
La construcción en el país ha aportado la posibilidad de crecer y dar trabajo a un determinado sector de la población, la cual carece mucho de profesionalidad y unido a que la población no tiene vocación trabajadora, se hace muy difícil su inclusión en el mundo laboral, tengo fe en que algún día saldrán de este pozo para convertirse en un país progresista.

Con los que realmente se siente uno a gusto, son con los niños. Posan para ti siempre desinteresadamente y con mucha alegría.
Fotográficamente es un país muy interesante, en el que se puede hacer todo tipo de fotografía, paisajes, urbanas, social, macro, buenos retratos e incluso tenemos muy fácil el desnudo. Tenemos que tener presente varios factores a la hora de ponernos manos a la obra.



Las formaciones rocosas esculpidas por el agua del atlántico son realmente atractivas y fotogénicas. 


En cuestión de paisajes, tenemos dos zonas geográficas con algunas diferencias meteorológicas. La isla de Bioko, seis meses húmedos, con altas temperaturas, una humedad muy alta y fuertes lluvias diariamente y seis meses de sequía, donde las temperaturas bajan hasta 18º, 20 grados de mínimas, por el día se puede mantener en torno a los 22º-24º, una humedad moderada y lluvias esporádicas que a veces también pueden ser torrenciales. En el continente (Río Muni) es igual, pero las estaciones se van alternando de tres meses en tres meses en lugar de seis en seis.


La carencia de medios en el interior del país salta a la vista y siempre que se cruza un puente con una carga de cierto volumen, se debe realizar las correspondientes comprobaciones.
En la época húmeda hay una luz muy dura en la que podemos encontrarnos tan pronto con un cielo totalmente despejado al más cerrado y negro de los cielos. Es la época buena para hacer este tipo de fotografía, siempre claro está buscando la primera y última hora del día. Las horas de sol son constantes de 6 de la mañana a 6 de la tarde aproximadamente durante todo el año. En la época seca, las temperaturas dan más tregua para exponernos en la calle, pero los cielos están siempre encapotados blanquecinos; no es aconsejable para tomas de cielos, pero si es cierto que la luz es menos dura. 


Es un placer trabajar con modelos que nunca han posado ante una cámara, son de lo más natural.Esta mujer proviene de una familia de pigmeos de origen camerunés.


Otro dato a tener en cuenta es la humedad. En cualquier parte del país te encontrarás una alta concentración y en ciertas partes del interior, te la encontraras en forma de niebla densa. Es imprescindible llevar siempre bolsitas de gel de sílice en la bolsa, un buen chubasquero y si es posible llevar otro para nuestra cámara.


Una típica calle de construcciones de bloques de la capital del país continental. El 70% de las viviendas aun son pequeños hogares de madera que carecen de agua y luz.
Cualquier parte del país es bueno para hacer buenas fotografías, pero hay lugares que son de visita obligatoria. La capital, por lo que representa como ciudad, los barrios periféricos, el Mercado Central y sus playas con un atractivo añadido, ya que combinan arena y rocas. Una vez fuera de Bata, en el interior, cualquier poblado es digno de mención, pero por nombrar alguno con mucho encanto y que yo conozca, te diré; Mbonda, Niefang, Akok, Nsang, Ebebiyin, Moka, Mbini, Cabo San Juan, Kogo y por supuesto sin olvidar las paradisiacas playas de la Isla de Corisco entre otras.


Playa paradisiaca situada en Mbonda. Lugar solitario donde raramente vemos a alguien en sus aguas de hasta 30º.
Otro problema añadido es la corrupción y la delincuencia. Con esto no digo que tengamos que escondernos, pero sí ser cautos y no ir de ingenuos enseñando nuestra cámara a todo el mundo, sé discreto. Eres presa fácil y como te fichen, no te asaltarán, sino que te limpiarán la casa, un día que no estés. Siempre tendremos a alguien, civiles y militares pisándonos los talones para pedirnos nuestro permiso fotográfico con el fin de sacarnos unos francos. Para evitar esto, lo mejor es acudir al Ministerio de Información y turismo y adquirir un permiso fotográfico. Por poco más de 25 euros, y después de negociar la duración de dicho permiso, conseguí uno indefinido. Así que a partir de aquí te quitas moscas y moscones y te resultará económicamente mucho más rentable.

La familia tiene un papel muy importante en la vida social. 

Otro inconveniente a la hora de moverse por el país, son los militares. Tienen puestos cada dos por tres en todas las carreteras del continente. Controlan todas las idas y venidas de vehículos y no queda más remedio que hacer un alto en sus barreras. A pesar de su posición, tienen sueldos muy bajos y no te quedará más remedio que negociar unos pocos francos para pasar sin problemas. Es preferible esto a que te retengan, porque además hay veces que van con unos grados de más y recordad que van armados. Así que hacedlo sin miedo y sin perder el respeto.


Atardecer en un tranquilo día en la época de lluvia tropical. 
En cuanto a la fotografía social y de retratos, se pueden hacer grandes reportajes, la mejor y más agradecida. El problema es que como siempre, buscan francos y es difícil hacerles fotos y además que sean medianamente buenas resulta muy complicado. Mi consejo es hacer fotografía solo a amistades y su entorno; ofréceles alguna copia a cambio y si colaboras económicamente con ellos, te lo agradecerán de por vida. Tendrás que pasar varias horas con ellos para que se olviden de la cámara y poder hacerles buenas instantáneas. Sé rápido y sorpréndelos, como en todo, no hay tiempo para una segunda oportunidad, si se percatan, te posan. Algunos no quieren fotos por nada del mundo, aún creen que les robas el espíritu.


Mbonda

Aún se practican rituales ancestrales en algunos poblados del interior. Consisten tan solo en ingerir pasta de raíz de iboga y sufrir alucinaciones durante varios días, algunos no consiguen superar el trance y sucumben en un lamentable fallecimiento. Después de mucho entrometerme en el asunto y negarme todo el mundo tal acontecimiento; tuve la grandiosa suerte de hablar con un fang que aseguraba conocer más de un poblado donde se llevaban a cabo dichos eventos. No conseguí al final presenciar ninguno, pero los relatos coincidían con todo lo que había leído de tal tradición.



Los bosques tienen una vegetación realmente densa, a veces totalmente impenetrables, en donde encontraremos una gran variedad de insectos, arácnidos y reptiles de distintos tamaños para la fotografía macro.


La caza resulta un atractivo más, no como matanza en sí (yo defenderé siempre a los animales) pero sí por su tradición durante generaciones y generaciones. Hay que tener en cuenta que es su medio de subsistencia, es su alimento principal, junto al arroz. Poder participar en una de estas cacerías, es algo realmente impactante y muy interesante fotográficamente.

Si tienes oportunidad de pasar por Kogo, pásate por el hospital, les podrás ayudar económicamente a cambio de unas fotos en compañía de multitud de niños con diferentes patologías.



Niños de Moka. Niños afectados por la pérdida de las subvenciones al Parque Protegido Monte Alen. 


Si sales de la capital, no vas a encontrar ningún sitio donde poder comer en condiciones. O te adaptas y comes “carne del bosque”, con la consecuencia de coger una tifoidea o te llevas una mochila con lo que necesites.


Utonde


Un detalle más a tener en cuenta es la malaria. Guinea Ecuatorial tiene la peor malaria de este planeta. El personal sanitario está muy preparado para este tipo de enfermedades tropicales, déjate aconsejar por ellos y toma todas las medidas posibles para evitar esta enfermedad. A los primeros síntomas acude a cualquier centro hospitalario, yo te recomendaría pasar por las monjitas (clínica La Libertad), aparte de cobrarte muy poco, están muy especializadas y el trato es excelente. No dejes pasar el tiempo, se puede convertir en una enfermedad muy grave. Yo pasé una y dentro de la gravedad fue corta y leve, pero es una enfermedad que puedes pasar varias veces al año, cuidado con ella.


Estuario del río Muni.
En cuanto a macrofotografía, estamos en el paraíso, multitudes de especies conocidas y por conocer y además en abundancia. A veces no hace falta ni siquiera salir de casa. Prepárate un buen macro, un tripo y unas buenas lentes de aproximación y te traerás cientos, por no decirte miles de fotografías de insectos y bichos varios y raros.


Autorretrato en una playa de Bata.
Por último quiero hacer un apunte, Guinea Ecuatorial no es un país fácil, tiene un sistema político complicado y la estancia lo puede ser también. Se requiere una carta de llamada para entrar en el país, turísticamente es difícil entrar, es más fácil hacerlo como trabajador y por medio de alguna empresa que opere en el país. Hay que ser ante todo pícaro, e ir predispuesto a salvar muchas situaciones que pasan a diario con mucha humildad.

Fuente: Ojo Digital
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