jueves, 2 de agosto de 2012

Las plantas que ganarían medallas en las Olimpiadas


Una de las especies más rápidas del mundo vegetal es este árbol, originario de Canadá y denominado en inglés como "bunchberry dogwood". Sus flores abren en menos de 0,5 milisegundos, en la primera mitad de los cuales, calculan los científicos, sus estambres están expuestos a una fuerza 800 veces más grande que la que experimentan los astronautas durante el despegue de una nave espacial. Se cree que el mecanismo permite que el polen sea lanzado hacia arriba para que sea transportado por el viento.


También conocido como el "árbol dinamita" o el "árbol que no trepan los monos", el árbol de caja de arena, que se encuentra en zonas tropicales de Norteamérica, podría competir en categorías de lanzamiento de bala o jabalina. O, con más precisión, de lanzamiento de semillas: su método es realmente explosivo. Se lo llama "árbol dinamita" precisamente por el ruido que hace cuando estalla la funda que contiene las semillas, lanzando su contenido largas distancias.


Uno de los más famosos sistemas de raíces subterráneas de álamos es la red llamada Pando (del latín para "extender", y también conocido como el Temblor Gigante). Se estima que cubre alrededor de 43 hectáreas, pesa alrededor de 6.600 toneladas y se remonta a 80.000 años de antigüedad, lo que lo hace candidato a calificar como uno de los organismos más antiguos y más pesados de la Tierra. Los árboles dentro del sistema de raíces crecen y mueren, pero éstos son reemplazados con nueva vida. El organismo central, que se dice que se deriva de una planta masculina única, contiene aproximadamente 47.000 tallos.


Las llamadas plantas rodadoras son competidoras de primera línea en la categoría de maratón. Son plantas que, cuando maduran, se secan y se separan de sus raíces, lo que les permite ser transportadas por el viento. En su curso, dispersan sus semillas. Esta forma de distribución es muy efectiva: se estima que una especie de plantas rodadora puede multiplicarse desde los estados centrales de Estados Unidos hasta la costa Pacífica en apenas una década.


La apnea o buceo a profundidad no es un deporte olímpico, pero si lo fuera, la Boscia Albitrunca (también conocida como el árbol del pastor) podría dar la pelea. Claro que el "buceo" no podría ser en agua, sino bajo tierra: la Boscia tiene raíces que se extienden hasta 68 metros debajo de la superficie, según se encontró de un especimen localizado en el desierto del Kalahari. Estas raíces pueden ser utilizadas para hacer cerveza y, se dice también, para tratar las hemorroides. 


Uno de los principales contendores en la especialidad de lucha tendría que ser el higo estrangulador. La especie tiene una estrategia agresiva y no muestra compasión para con la planta anfitriona. La combinación de estrangulamiento, deficiencia de recursos y de luz solar hace improbable que la planta sometida le gane la batalla al higo estrangulador. Con frecuencia, las plantas maduras parten por la mitad los centros vacíos, mostrando dónde hubo una vez una planta anfitriona. El éxito de estos árboles ha elevado la especie a la categoría de "piedra angular" de la naturaleza, ya que muchos animales en los bosques dependen de la fruta, rica en energía, en diferentes temporadas del año.


¿Quién podría retar a un partido de baloncesto a los gigantes del mundo vegetal, las secoyas de la costa? El récord para el árbol viviente más alto lo tiene uno de esta especie, la secoya sempervirens. Hay registro de una secoya de 115,6 metros de altura. Zoe Dunford, portavoz del centro John Innes para las plantas y la investigación microbiológica dice que los logros alcanzados por el mundo de verde ofrecen una mirada hacia maneras alternativas de distribuir comida, medicinas y biocombustibles de forma más productiva y sustentable en el futuro.

Fuente: BBC Mundo
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